No acostumbro a rozar
paraísos con las manos
por eso cada vez que ocurre
se me irrealiza el mundo.
El aire verdiazul
de las y cuarto en punto
y una sonrisa mal disimulada
guardada en un trozo de papel.
Átomos, moléculas y vacío.
Quizá, alboroto en silencio.
Una sombra alargada
nos dibuja
en el suelo.
¿Notas que el mundo ha empezado
a girar a contracorriente?
Tembló mi tiritar
y se contorsionó mi alma
con el rubor de un recuerdo.
Las moscas nos observaban maquinar su destrucción
[¿recuerdas?]
desde algún tejado
sobre nuestros pensamientos.
Nada es siempre más.
Y el sol nos bañó mientras
las estrellas
caían
sobre el mundo,
sobre tu carcajada,
sobre mi recuerdo.
...
(lo que pasa cuando veo el atardecer escribiendo en un parque con una amiga (perfecto!!!) y se me olvida cargar la pila de la cámara y la única manera de robar instantes que tengo es vomitar sobre el papel... ^^)
siento, que tu poesía es terrible...
ResponderEliminarquisiera tenerla en un libro y consumirlo de noche, entre cigarrillos y desvelos...
gracias por escribir así, por la sensibilidad que se nota, tenés..
besos