18 dic 2009

Despertar, resurgir

En la triste orilluela
de ese mar del alto cielo
quedarán los mapas,
los libros, los recuerdos.

En la luna lejana, donde
viví mis años de miedo
quedará tan solo todo
lo que dejé y no lo quiero.

Podrán llorar las estrellas,
las dejo solas, no puedo
continuar con la tristeza
de vivir en el subsuelo.

Podrán callar los vivos
mientras rían los muertos,
que volveré de mi luna,
y conseguiré mis sueños.

En la triste orilluela
de ese mar del alto cielo
quedarán mis temores,
tu risa y tu recuerdo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario