17 jun 2011

el tejado de mi vida. (2)

Con mis manos sucias,
cuento la distancia
que nos hace estar (oficialmente) separados
y me faltan dedos
(y voz)
para decir con palabras lo lejos que estamos
siempre.

Desde el tejado de mi vida
observo abismos;
(nunca fue tan difícil
ser).

Mi alma tiembla y el invierno aparece:

‘’No podré cruzar
el frío horizonte
tantas veces’’.

Llorando lágrimas
con mil despedidas aún en los dedos
te esperaré,
sentada en mi tejado,
contando estrellas y firmamentos
contando ausencias.


...

1 comentario:

  1. La noche te ilumina a ti y a los gatos negros que invaden el mundo.

    Abrz.

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